Por
Francisco De León
Uno
de los principales servicios que demanda el ser humano desde su gestación, es
el de la salud, por la complejidad de la composición de la que estamos formados
donde cada organismo es diferentes, por lo que demanda atención y necesidades
únicas para cada ser.
En
todas partes del mundo los estados por mandatos constitucionales también se
ocupan y garantizan los servicios de salud a la población, por el rol y la
importancia que tiene en garantizar la salud de los ciudadanos, que son a
quienes debe dárseles y garantizar los servicios básicos.
Todas las profesiones tienen sus propios estándares éticos.
La ética médica es un sistema de principios morales que se aplican a
la práctica de la medicina clínica y la investigación científica.
Entre los principios que
rigen la ética en medicina encontramos los de honestidad, cuidado, integridad,
no discriminación y confidencialidad. Gracias a la ética médica, el paciente
tiene la seguridad de que su información personal será privada, o que se
respetarán sus deseos de atención mientras esté incapacitado.
La ética es tan valorada en la medicina que todos los
médicos se comprometen a adherirse al juramento hipocrático. Este juramento,
formulado por el médico griego Hipócrates hace unos 2.500 años, describe los
principios de la ética médica; muchos de los cuáles siguen vigentes hoy día. En
la actualidad todos los fundamentos éticos se recogen en el código internacional de ética médica.
Sin embargo, la ética
médica cambia conforme cambia la sociedad y su brújula moral.
Para ver el avance de la
ética en la práctica médica nada mejor que comprobar como algunas prácticas
médicas habituales hace décadas nos parecerían aberrantes hoy día. Buena
muestra de ello es la lobotomía, una operación en la que los médicos rompen
conexiones en el cerebro de los pacientes para tratar afecciones como la
depresión y la esquizofrenia. En el apogeo de la práctica de la lobotomía en la
década de 1940, antes de los avances en la atención de la salud mental, este
procedimiento era poco cuestionado dentro de la comunidad médica e incluso
consiguió un Premio Nobel en 1949.
Otro ejemplo. En la década
de 1950, la granjera de Virginia Henrietta Lacks se enfrentaba a un cáncer. No
sabía que una de sus muestras de tejido se utilizaría durante décadas en
investigaciones científicas: desarrollo de vacunas contra la polio, viajes al
espacio, mapeo de genes y mucho más. Nadie le pidió permiso y su familia no se
enteró durante 25 años, y solo entonces porque un investigador se puso en
contacto con ellos pidiéndoles muestras de su ADN.
¿Estuvo mal? Para los
investigadores de la época puede que no, en cambio hoy consideramos que tomar
muestras no autorizadas de pacientes para la investigación no es correcto.
Y hoy día, la
experimentación animal encuentra cada vez más rechazo en la sociedad.
¿Qué prácticas médicas que
hoy son normales serán mal vistas dentro de 100 años? Tal vez los ensayos
clínicos en humanos parezcan un riesgo innecesario cuando las simulaciones por
ordenador ofrezcan mejores resultados. Tendremos que esperar 100 años para
averiguarlo.
En la medida en que pasa el
tiempo, con los avances tecnológico que hay sobre todo en el área de la
medicina, donde diría mente hay nuevas enfermedades y nuevas respuestas para la
ya existente y estudio científico e investigaciones de que aún no están bien
claro las respuestas.
A pesar de todo esto el
comportamiento de los profesionales de la salud en países como el nuestro en vía
de desarrollo, hay muchos problemas con la ética y son frecuente los problemas
que surgen diariamente entre médicos, pacientes, familiares de los pacientes y los
centros de salud.
Cada vez son más frecuente
las quejas y las denuncias de mala práctica médica, personas que hacen
intervenciones médicas sin necesitarla, solo porque ven que tienen tiene buenas
condiciones económicas. Es usual ver personas que van por cualquier afición y
de inmediato un internamiento, personas que le quitan órgano por el gusto y por
supuesto para sacarle dinero, persona que hasta le cuesta la vida, solo por el
afán desmedidos de algunos médicos de sacar dinero sin importar las
consecuencias, con tal de procurar elevar su poder adquisitivo y cumplir con
los estándares de imágenes de tener carro de último modelo, casa costosa,
viajes, lujos y la competencia permanente de demostrar quién es más solvente
dentro de la gama médica, a eso se le suma las apetencias de los dueños del
centro clínico, desgraciadamente estos son los estándares que nuestra sociedad le impone a los
profesionales exitosos.
Eso son solo parte de los
problemas ético que se viven diariamente en países latino y en vía de
desarrollo como el nuestro dónde hay una parte de los profesionales de la salud
que lo único que le importa es el dinero.
Comentarios
Publicar un comentario