Recinto San Francisco de Macorís
Maestría en Relaciones Públicas y Comunicación Estratégica.
Asignatura:
COM
814: Ética en Comunicación y Relaciones Públicas.
Asignación:
Conceptualización de
diferentes temas.
Presentado al docente
Rafael Paradell
Presentado por: Francis de León
Raquel Ortega.
Lissenny Paula.
Yohanny Cordero.
Fecha:
16-07-2022
En este trabajo trataremos varios
temas que son de suma importancia en el mudo de la comunicación, hablar de la
libertad de expresión hoy es uno de los logros más importante en la carrera
desenfrenada en la que el mudo con los avances y el modernismo en materia de
tecnología y comunicación han experimentado.
A esto se agrega los cambios
políticos, económico y sociales que se han dado en los cambios de dominación
del régimen político, que con el tiempo han ido sufriendo cambios sustanciales,
por ejemplo, los tiempos de los gobierno dictatorial y represivo en la mayoría
del mundo es historia, teniendo que dar paso a las nuevas aperturas de
dominación con nuevas táctica y estrategia de dominación para tener el control
y seguir manteniendo los niveles de pobreza y desigualdad en todo el mundo.
De todas maneras, hay una brecha
que a pesar de todo permite a mayor escala la expresión de la población por las
distintas vías de comunicación en especial las redes sociales, como forma de
expresión y que en algunos casos han terminado con algunos mandatos políticos
en países donde la gente se empodera y es tan grande la presión mediática que
han tenido que verse en la obligación de renunciar a sus cargos.
También se pude decir de la
relación que hay con los principios de las distintas áreas profesionales a
aplicado a la comunicación y las relaciones publicas en este sentido te
presento algunas ideas de esta complicidad tomando en cuenta que la
comunicación es una herramienta fundamental en todos los procesos que realiza
el hombre.
En los últimos tiempos se ha
estado debatiendo de un tema que debe dársele la mayor importancia y es sobre
cuáles son los deberes y los derechos que tenemos las personas no importa en el
lugar o el país de destino en el que estemos viviendo en el momento, cuando se
tiene conciencia de cual es nutro papel y deberes en la sociedad las cosas
andan mucho mejor, por lo que debemos seguir insistiendo en que cada vez seamos
más lo que estemos consientes de nuestro rol en la sociedad.
Por último, la ética en el ejerció
periodístico, es uno de los temas más discutido en todo el mudo, tanto por los
profesionales de la comunicación como por la población en general que siguen
los medios y ve noticias y hacen sus aportes a través de las redes.
Se hace muy difícil valorar el
papel de los profesionales de la comunicación, debido a que la gente común ve a
cualquier persona en un medio de difusión y creen que son periodista, no
obstante, este no le quita que sean bueno y que tengan talento en los medios.
Con los periódicos digital y las
redes sociales donde todo mundo tiene la libertad de expresar y llevar
informaciones, no con la misma ética que lo haría un profesional sino de
acuerdo a su conocimiento, este caso es lo que ha llevado un descredito de los
profesionales de la comunicación.
El derecho de acceso a
información y la libertad de expresión a la luz de la Ley de Comunicación
Social
La libertad de expresión y el
acceso a la información son derechos que aun siendo autónomos y contando con
mecanismos específicos para su defensa, pueden ir concatenados en el sentido de
que mermar uno implica atentar contra otro o incluso podría llegar a
presentarse un escenario en que ambos deben ponderarse de modo que se
privilegie uno sobre el otro.
Independientemente de sus
características especiales, ambos derechos están íntimamente ligados ya que es
a través de la libertad de expresión que se ejerce óptimamente el acceso a la
información.
El fin de cada uno de estos
derechos: el acceso a la información comprende la facultad de los gobernados
para solicitar ciertos datos de interés público a las entidades gubernamentales
y la obligación de éstas por facilitar tales documentos cuando no exista motivo
legal para restringirlos, así como tener al alcance los medios idóneos para
mantenerse debidamente informado de acontecimientos de relevancia e interés
general presumiendo a la vez su veracidad. Por su parte, la libertad de
expresión protege más bien la manifestación de ideas o pensamientos que en
varias ocasiones alude a cuestiones de carácter noticioso o que van
relacionados con situaciones de matices políticos y de ahí su íntima relación
con el derecho al acceso a la información.
Por lo tanto, entendiendo que la
ciudadanía tiene derecho a estar debidamente informada tanto como el medio
tiene el derecho de expresar una postura y escoger su línea editorial al
momento de comunicar información de carácter noticioso.
Independientemente de la postura
del medio de comunicación en cuestión, es bien sabido que a la hora de ejercer
el periodismo es complicado que el emisor de la noticia deje de expresar ideas
o sentimientos dotándola de algún elemento valorativo que termina por formar
una opinión, por lo que la información no siempre se esparce de manera objetiva
o neutral.
Es más fácil concebir el acceso a la
información como el límite infranqueable a la libertad de expresión que a la
inversa al menos refiriéndonos a medios informativos, en particulares la
situación es distinta pues aunque el margen de protección a la libre
manifestación de ideas es bastante flexible, se entiende que hay un límite
hacia el ejercicio de tal facultad como puede ser el derecho a la privacidad,
honor o la atribución de información falsa presentada como cierta que menoscaba
el derecho a la sociedad de estar bien informada.
En el entendido que la opinión es
inviolable y, por lo tanto, no es sancionable, es absurdo que se castigue a
algún columnista por lo publicado en alguna editorial o artículo de opinión ya
que, en esos casos particulares, se sobreentiende que el autor está vertiendo
su pensar a la hora de abordar un tema. No obstante, cuando se trata de
noticias o difundir información pura y dura, es razonable pensar que, aunque el
medio o el periodista puedan seguir manteniendo su línea, debe procurar que lo
que se informe sea cierto y no caer en ejercicios que fomenten la
desinformación.
Lo anterior es relevante porque
estamos entrando en que si bien los medios digitales sirven para desmentir lo
que medios más tradicionales dan por hecho a modo que haya una oferta informativa
mucho más variada, estos nuevos medios también representan una vía idónea para
desinformar dado su extendido alcance y lo fácil que es compartir información
falsa por las diversas plaformas de Internet.
Principios éticos para los
profesionales de la comunicación
Hace justo un año, una de las
agencias de comunicación más importantes de Londres -Bell Pottinger-
protagonizó uno de los mayores escándalos en la profesión de los últimos años.
Esta firma realizó una campaña
secreta en Sudáfrica con el fin de agitar las tensiones raciales en aquel país.
El objetivo era desviar la atención sobre varias polémicas que en ese momento
padecía el presidente del país, Jacob Zuma. De hecho, fue una empresa vinculada
a este político la que contrató a Bell Pottinger, a razón de 100.000 libras al
mes. Entre otras acciones, la agencia llegó a crear varias cuentas falsas en
Twitter para insultar a destacados empresarios blancos de Sudáfrica para
intentar resucitar tensiones raciales del pasado.
Tras estudiar el caso, la Asociación
de Relaciones Públicas y Comunicación (PRCA) de Reino Unido expulsó a Bell
Pottinger, compañía que acabó por desaparecer tras destaparse la polémica.
Para que episodios de este tipo
no vuelvan a ocurrir, varias asociaciones internacionales del campo de la
comunicación y las relaciones públicas se han puesto de acuerdo para redactar
una guía con 16 principios éticos que regulen la profesión.
Esta iniciativa surgió en Madrid
hace seis meses y se ha ido madurando y concretando tras varias reuniones, lideradas
por la Global Alliance for Public Relations and Communications Management,
presidida por el español Juan Manuel Velasco; y por la International
Association of Business Communicators.
El documento con los 16
principios nace con el espíritu de que se convierta en ejemplo para los códigos
éticos que poseen las distintas asociaciones sectoriales de cada región. De
hecho, los más de 70 socios de la Global Alliance deben ahora revisar sus
códigos para adecuarse a los principios establecidos en el documento.
«Como comunicadores y
profesionales de relaciones públicas, tenemos el potencial de influir en las
economías y las personas. Esto conlleva obligaciones y responsabilidades para
con la sociedad y las organizaciones. La ética debe ser el núcleo de nuestra actividad.
En un mundo de noticias falsas y preocupaciones sobre la privacidad a medida
que la inteligencia artificial nos supera, estamos en una encrucijada ética. No
hay profesión de comunicación sin ética explica Jean Valin, ex presidente de la
Global Alliance y líder de este proyecto.
Estos son los 16 principios
éticos, divididos en 9 principios rectores y otros 7 orientados a la práctica
profesional:
Principios rectores
1. Trabajar para el interés público.
2. Respetar las leyes, la diversidad y las costumbres
locales.
3. Libertad de expresión.
4. Libertad de asociación.
5. Libertad de medios.
6. Honestidad, veracidad y comunicación basada en hechos.
7. Integridad.
8. Transparencia.
9. Privacidad.
Principios Orientados a la Práctica profesional
1. Compromiso con el aprendizaje continuo y la capacitación.
2. Evitar conflictos de interés.
3. Defender la profesión.
4. Respeto e imparcialidad en el trato con los públicos.
5. Experiencia sin resultados garantizados por encima de la
capacidad.
6. Comportamientos dirigidos a engrandecer la profesión.
7. Conducta profesional.
Convenio para la Protección de
los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (CEDH)
Libertad de expresión
1. El artículo 10 corresponde al artículo 10 del CEDH, que
dice lo siguiente:
1. Toda persona tiene derecho a
la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la
libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber
injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras. El
presente artículo no impide que los Estados sometan las empresas de
radiodifusión, de cinematografía o de televisión a un régimen de autorización
previa.
2. El ejercicio de estas
libertades, que entrañan deberes y responsabilidades, podrá ser sometido a
ciertas formalidades, condiciones, restricciones o sanciones previstas por la
ley, que constituyan medidas necesarias, en una sociedad democrática, para la
seguridad nacional, la integridad territorial o la seguridad pública, la
defensa del orden y la prevención del delito, la protección de la salud o de la
moral, la protección de la reputación o de los derechos ajenos, para impedir la
divulgación de informaciones confidenciales o para garantizar la autoridad y la
imparcialidad del poder judicial.`
En virtud del apartado 3 del
artículo 52 de la Carta, este derecho tiene el mismo sentido y alcance que el
garantizado por el CEDH y las limitaciones de que puede ser objeto este derecho
no pueden por lo tanto sobrepasar las establecidas en el apartado 2 de su
artículo 10, sin perjuicio de las restricciones que puede imponer el Derecho de
la competencia de la Unión a la potestad de los Estados miembros de establecer
los regímenes de autorización mencionados en la tercera frase del apartado 1
del artículo 10 del CEDH.
2. El apartado 2 del presente
artículo precisa las consecuencias del apartado 1 con respecto a la libertad de
los medios de comunicación. Se basa en particular en la jurisprudencia del
Tribunal de Justicia relativa a la televisión, especialmente en el asunto
C-288/89 (sentencia de 25 de julio de 1991, Stichting Collectieve
Antennevoorziening Gouda y otros, Rec. 1991, p. I-4007) y en el Protocolo sobre
el sistema de radiodifusión pública de los Estados miembros, anejo al Tratado
CE y ahora a los Tratados, así como en la Directiva 89/552/CEE del Consejo
(véase en particular su considerando n.o 17).
Source: Diario Oficial de la
Unión Europea C 303/17 - 14.12.2007
Preamble - Explanations relating to the Charter
of Fundamental Rights:
Las presentes explicaciones
fueron elaboradas inicialmente bajo la responsabilidad del Praesidium de la
Convención que redactó la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión
Europea. Han sido actualizadas bajo la responsabilidad del Praesidium de la
Convención Europea, a la vista de las adaptaciones de la redacción del texto de
la Carta realizadas por la Convención (en particular, los artículos 51 y 52) y
de la evolución del Derecho de la Unión. Si bien no tienen por sí mismas valor
jurídico, constituyen un valioso instrumento de interpretación con objeto de
aclarar las disposiciones de la Carta.
NUEVA ETICA EN LOS MEDIOS DE
COMUNICACION
John P. Foley, presidente
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales en la Jornada Mundial de
las Comunicaciones Sociales, Jubileo de los Periodistas, Ciudad del Vaticano, 4
de junio del 2000 en su discurso hizo el análisis de la nueva ética en los
Medios de Comunicación.
ÉTICA EN LAS COMUNICACIONES
SOCIALES
Fuente:
https://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_20000530_ethics-communications_sp.html
Foley en sus palabras
introductorias tocó varios puntos esenciales en los que se destacan:
- El uso que la gente hace de los
medios de comunicación social puede producir efectos positivos o negativos.
Aunque se dice común+mente —y lo diremos a menudo aquí— que en los medios de
comunicación social «cabe de todo», no son fuerzas ciegas de la naturaleza
fuera del control del hombre. Porque aun cuando los actos de comunicación
tienen a menudo consecuencias no pretendidas, la gente elige usar los medios de
comunicación con fines buenos o malos, de un modo bueno o malo.
En tanto que, el impacto de la
comunicación social es enorme. Por medio de ella la gente entra en contacto con
otras personas y con acontecimientos, se forma sus opiniones y valores. No sólo
se transmiten y reciben información e ideas a través de estos instrumentos,
sino que a menudo las personas experimentan la vida misma como una experiencia
de los medios de comunicación social (cf. Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales, Aetatis novae, 2).
“Además de estas razones, la
Iglesia tiene sus propios motivos para estar interesada en los medios de
comunicación social. La historia de la comunicación humana vista a la luz de la
fe puede considerarse como un largo camino desde Babel, lugar y símbolo del
colapso de las comunicaciones (cf. Gn 11,4-8), hasta Pentecostés y el don de
lenguas (cf. Hch 2,5-11), cuando se restableció la comunicación mediante el
poder del Espíritu Santo, enviado por el Hijo. La Iglesia, enviada al mundo
para anunciar la buena nueva (cf. Mt 28,19-20; Mc 16,15), tiene la misión de
proclamar el Evangelio hasta el fin de los tiempos. Hoy sabe que es preciso
usar los medios de comunicación social (cf. Concilio Vaticano II, Inter
mirifica, 3; Pablo VI, Evangelii nuntiandi, 45; Juan Pablo II, Redemptoris
missio, 37; Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales”, Communio et
progressio, 126-134, Aetatis novae, 11).
Afirma que la Iglesia aporta
diversos elementos a esta cuestión.
Aporta una larga tradición de
sabiduría moral, enraizada en la revelación divina y en la reflexión humana
(cf. Juan Pablo II, Fides et ratio, 36-48). Una parte de esa tradición está
formada por un conjunto fundamental y creciente de doctrina social, cuya
orientación teológica es un importante correctivo tanto para la «solución atea,
que priva al hombre de una parte esencial, la espiritual, como para las
soluciones permisivas o consumistas, las cuales con diversos pretextos tratan
de convencerlo de su independencia de toda ley y de Dios mismo» (Juan Pablo II,
Centesimus annus, 55). Más que pronunciar simplemente un juicio pasajero, esta
tradición se ofrece a sí misma al servicio de los medios de comunicación
social. Por ejemplo, «la cultura de la sabiduría, propia de la Iglesia, puede
evitar que la cultura de la información, propia de los medios de comunicación,
se convierta en una acumulación de hechos sin sentido» (Juan Pablo II, Mensaje
para la XXXIII Jornada mundial de las comunicaciones sociales de 1999, n. 3).
LA COMUNICACIÓN SOCIAL
AL SERVICIO DE LA PERSONA HUMANA
- La Instrucción Pastoral sobre
las comunicaciones sociales Communio et progressio, en continuidad con la Constitución
Pastoral del Concilio sobre la Iglesia en el mundo actual, Gaudium et spes (cf.
nn. 30-31), subraya que los medios de comunicación están llamados a servir a la
dignidad humana, ayudando a la gente a vivir bien y a actuar como personas en
comunidad. Los medios de comunicación realizan esa misión impulsando a los
hombres y mujeres a ser conscientes de su dignidad, a comprender los
pensamientos y sentimientos de los demás, a cultivar un sentido de
responsabilidad mutua, y a crecer en la libertad personal, en el respeto a la
libertad de los demás y en la capacidad de diálogo.
La comunicación social tiene un
inmenso poder para promover la felicidad del hombre y su realización. Sin
pretender dar más que una visión de conjunto, presentamos aquí, como hemos
hecho en otro documento (cf. Pontificio Consejo para las Comunicaciones
Sociales, Ética en la publicidad, 4-8), algunos beneficios económicos,
políticos, culturales, educativos y religiosos.
LA COMUNICACIÓN SOCIAL
QUE VIOLA EL BIEN DE LA PERSONA
- Los medios de comunicación
también pueden usarse para bloquear a la comunidad y menoscabar el bien
integral de las personas alienándolas, marginándolas o aislándolas;
arrastrándolas hacia comunidades perversas organizadas alrededor de valores
falsos y destructivos; favoreciendo la hostilidad y el conflicto; criticando
excesivamente a los demás y creando la mentalidad de «nosotros» contra « ellos
»; presentando lo que es soez y degradante con un aspecto atractivo e ignorando
o ridiculizando lo que eleva y ennoblece. Pueden difundir noticias falsas y
desinformación, favoreciendo la trivialidad y la banalidad. Los tópicos
—basados en la raza y en la pertenencia étnica, en el sexo, en la edad y en
otros factores, incluyendo la religión— son tristemente comunes en los medios
de comunicación. Además, con frecuencia la comunicación social descuida lo que
es auténticamente nuevo e importante, incluyendo la Buena Nueva del Evangelio,
y se concentra en lo que está de moda o en lo excéntrico.
Existen abusos en cada una de las
áreas que acabamos de mencionar.
- Económicos. Los medios de
comunicación se usan a veces para construir y apoyar sistemas económicos que
sirven a la codicia y a la avidez. El neoliberalismo es un caso típico:
«Haciendo referencia a una concepción economicista del hombre, considera las
ganancias y las leyes del mercado como parámetros absolutos, en detrimento de
la dignidad y del respeto de las personas y los pueblos» (Juan Pablo II,
Ecclesia in America, 56). En dichas circunstancias, los medios de comunicación,
que deben beneficiar a todos, son explotados en provecho de unos pocos.
El proceso de globalización
«puede crear oportunidades extraordinarias de mayor bienestar» (Centesimus
annus, 58); pero con él, e incluso como parte de él, algunas naciones y pueblos
sufren la explotación y la marginación, quedándose cada vez más atrás en la
lucha por el desarrollo. Estas bolsas de miseria cada vez más amplias en medio
de la abundancia son semilleros de envidia, resentimiento, tensión y conflicto.
Esto subraya la necesidad de «adecuados órganos internacionales de control y de
guía válidos, que orienten la economía misma hacia el bien común» (Centesimus
annus, 58).
ALGUNOS PRINCIPIOS ÉTICOS
IMPORTANTES
Los principios y las normas
éticas importantes en otros campos se aplican también a la comunicación social.
Se pueden aplicar siempre los principios de la ética social, como la
solidaridad, la subsidiariedad, la justicia, la equidad y la responsabilidad en
el uso de los recursos públicos y en el cumplimiento de funciones de
responsabilidad pública. La comunicación debe ser siempre veraz, puesto que la
verdad es esencial a la libertad individual y a la comunión auténtica entre las
personas.
La ética en la comunicación
social no sólo concierne a lo que aparece en las pantallas de cine y de
televisión, en las transmisiones radiofónicas, en las páginas impresas o en
Internet, sino implica también muchos otros aspectos. La dimensión ética no
sólo atañe al contenido de la comunicación (el mensaje) y al proceso de
comunicación (cómo se realiza la comunicación), sino también a cuestiones
fundamentales, estructurales y sistemáticas, que a menudo incluyen múltiples
asuntos de política acerca de la distribución de tecnología y productos de alta
calidad (¿quién será rico y quién pobre en información?). Estas cuestiones
remiten a otras, con implicaciones económicas y políticas para la propiedad y
el control. Por lo menos en las sociedades abiertas con economías de mercado,
el problema ético de todos puede ser cómo armonizar beneficio con servicio de
interés público, entendido según una concepción integral del bien común.
Pero, a pesar de su inmenso
poder, los medios de comunicación son y seguirán siendo sólo medios, es decir,
instrumentos, herramientas disponibles tanto para un uso bueno como para uno
malo. A nosotros corresponde elegir. Los medios de comunicación no exigen una
nueva ética; lo que exigen es la aplicación de principios ya establecidos a las
nuevas circunstancias. Y ésta es la tarea en la que todos tienen un papel que desempeñar.
La ética en los medios de comunicación no sólo es tarea de especialistas en
comunicación social o en filosofía moral; la reflexión y el diálogo que este
documento pretende impulsar y fomentar deben alcanzar horizontes más amplios y
globales. Enfatiza.
EL IMPERATIVO ÉTICO DE LA
FORMACIÓN
Fuente:
https://www.redalyc.org/pdf/1701/170114929013.pdf
El estudio del imperativo ético,
en la praxis del ser humano, hace hincapié en el carácter universal de un
categórico que no pue- de ser relativizado, y es un imperativo que está por
encima de toda materialidad y requiere de un carácter formal.
Según la Revista de Artes y
Humanidades UNICA de Venezuela, se trata de la universalidad del imperativo, el
cual rige todo cuando es inherente al ser humano. Su condición humana se
profundiza en el carácter ético, según la cual se legitima en lo universal del
imperativo, y su formalidad inherente, permitiéndole al ser humano habitar la
frontera y alcanzar en ella la buena vida. Por contraste, hace referencia al mal
determinado en función del efecto que produce la no aplicación del imperativo
categórico, bajo la condición limítrofe, y que no exceder la frontera del yo
constituye la matriz potencial de toda ética que lo conmina a una libre
respuesta de la cual puede derivar esa buena vida. En efecto, cada sujeto
singular, debe responder de forma libre a esa forma verbal imperativa (“Obra de
tal manera que…”), y de esta respuesta depende su conversión en sujeto libre y
responsable. Bajo esta propuesta, la realización de este trabajo permitirá
aportar, al desarrollo de la lingüística aplicada al análisis del discurso,
elementos propios del imperativo ético-filosófico.
LOS PARADIGMAS DE LA
COMUNICACIÓN: NUEVOS ENFOQUES TEÓRICOS-METODOLÓGICOS
Migdalia Pineda de Alcázar afirma
que los profundos cambios ocurridos en el campo de las comunicaciones debido a
la convergencia de tecnologías informáticas, de telecomunicaciones y
audiovisuales, han revolucionado las formas de producción, de difusión y de
recepción de la información, han alterado las relaciones de intercambios entre
emisores y receptores y entre usuarios mismos hasta el punto de permitir otras
modalidades de interrelación mediatizadas pero interactivas, dialógicas, en
tiempo real y personalizadas.
En ese sentido, acentúa que la
globalización como un nuevo orden no sólo económico, sino político, social y
cultural producto de la modernidad, ha dado una nueva dinámica a la expansión
del capital sobre todo a partir de los años setenta con la aparición de las
modernas tecnologías de las comunicaciones y los transportes que han permitido
que los procesos de producción tengan una alta movilidad geográfica y que se
comience a percibir que el mundo es un todo, dominado por las grandes
multinacionales.
“La nueva realidad regida por las
grandes corporaciones ha hecho aparecer un pensamiento neoliberal que
reivindica la potencialidad del mercado, la libre ganancia y la competencia
como los valores dominantes de las sociedades contemporáneas. Sin embargo, la
globalización y el neoliberalismo que la acompaña no ha resultado ser un
proceso simple sino complejo y lleno de paradojas, que destaca las
contradicciones sociales y pone en tela de juicio todas las verdades o
certidumbres sobre las cuales el hombre moderno se había apoyado para entender
y explicar su mundo”, dice la autora.
LAS TEORÍAS CONVERGENTES, LA
TRANSGRESIÓN DE PARADIGMAS Y LAS APROXIMACIONES DIALÉCTICAS
Afirma que, frente a ese resurgir
de un nuevo neopositivismo que acompaña a las visiones optimistas sobre la
cultura organizacional y el papel del crecimiento exponencial de la información
en las sociedades modernas, sobre todo con el desarrollo de las tecnologías de
la información, aparece un nuevo pensamiento más holístico y global que en su
oposición con el positivismo modernista busca radicalizar la reflexión y aboga
por un pluralismo metodológico.
Información persuasiva y subliminal.
La persuasión, factor clave en una campaña de publicidad
De acuerdo con el portal
mastermarketing-valencia.com, la persuasión es uno de los elementos básicos de
la publicidad. De hecho, es uno de los factores más importantes que definen la
publicidad y permiten conseguir el objetivo principal: la venta.
¿Cómo persuadir para vender? Los
usuarios, a la hora de comprar un bien o servicio, valoramos y tenemos en
cuenta muchos detalles. No solo atendemos al producto en concreto, sino a todo
lo que le rodea. Por ejemplo, un consumidor considera importante la experiencia
de compra, las garantías, los valores que transmite la marca y todo lo que
comunica un producto.
Sin embargo, muchas veces
tendemos a asociar la palabra persuasión con algo negativo. A menudo creemos
que está relacionada con el engaño, pero no es así. Realmente, la persuasión es
un compendio de comunicación, tanto lógica como emocional, y seducción.
Herramientas y recursos
Herramientas racionales. Esta técnica es muy útil para atraer a consumidores
que necesitan procesar la información de manera lógica.
Herramientas emocionales. Toda acción va anticipada de una emoción.
Despertar las emociones adecuadas es una tarea esencial del branding. Por lo
general, las personas no prestan demasiada atención a los anuncios.
Herramientas humorísticas. El humor es un cóctel de razón y emoción
muy explosivo. El concepto ‘humor’ engloba muchos elementos: ingenio, atención,
risa… Cuando algo nos hace gracia, nuestros niveles de atención, dopamina y
engagement se elevan.
La sensualidad. La persuasión y el erotismo están íntimamente
ligados. En publicidad, muchas marcas utilizan este recurso de manera más o
menos sutil para provocar al consumidor y despertar ese instinto animal
interior, esa curiosidad que incita a la acción.
La escasez. Esta idea es la madre de todos los actos de
compra. Es una herramienta histórica en la publicidad y el marketing. Si
hacemos un acto de reflexión, casi todas las veces que realizamos un acto de
compra, entra en juego la escasez.
Información Persuasiva y Subliminal
La palabra subliminal procede del
latín sub, “debajo” y limen “umbral”. La percepción subliminal o mensajes
subliminales son mensajes visuales o auditivos que se emiten justo por debajo
del umbral de la consciencia humana. La percepción subliminal puede no ser lo
suficientemente audible o visible como para que la mente consciente lo
registre, pero sí de forma inconsciente.
Según esta definición asumimos
que la mente consciente es diferente a la mente inconsciente. Sin embargo,
puede ser un poco engañoso pensar que tenemos dos mentes trabajando de forma
independiente, y esto no es exactamente así. lo que ocurre es que ciertas
partes de la mente son mejores percibiendo ciertos mensajes.
¿Cómo funciona la percepción subliminal?
Algunos psicólogos creen que la
percepción subliminal funciona porque el mensaje es capaz de escapar de la
mente consciente y pasar nuestras defensas.
Por ejemplo, si escuchas un
mensaje subliminal que dice “voy a ganar”, si tu mente consciente lo escucha,
es más probable que sea capaz de desechar el mensaje y decir que no eres un
ganador, que tienes la tendencia de perder en todo lo que haces. Sin embargo,
si tu mente consciente no escucha ese mensaje no puede resistirse a él, tu
mente inconsciente es más probable que tome ese mensaje y lo acepte.
Esta teoría está en la base de
aquellos cursos y terapias de autoayuda subliminal que se escuchaban al dormir
y que comenzaron a aparecer en los años 80, como hipnosis para dejar de fumar,
para adelgazar, para aumentar la autoestima…
Sin embargo, estudios como este y
este no han encontrado evidencia de que los audios subliminales ayuden en
aquello que prometen más allá del efecto placebo.
Características de la percepción subliminal
El umbral de la consciencia es el
punto en el cual el estímulo presentado se percibe el 50% del tiempo, y es
personal para cada individuo. por ejemplo pueden averiguar cuál es tu umbral de
percepción reproduciendo sonidos a diferentes volúmenes e informar cuándo lo
oyes. controlando el volumen y la frecuencia del sonido los investigadores
pueden averiguar a qué volumen oyes un estímulo la mitad del tiempo. ese punto
es tu umbral.
Percepción subliminal visual
Cuando a una persona le muestran
una imagen rápidamente el cerebro mantiene una “huella” o “post-imagen”. Esto
es, a pesar de que el estímulo ha desaparecido, esa imagen la seguimos “viendo”
aún con los ojos cerrados.
La percepción subliminal es
controvertida, debido a la creencia de que este tipo de persuasión es una
estrategia usada por marcas y empresas para influir al público. se relacionan
con la idea de control mental y de que nos hagan hacer cosas que normalmente no
haríamos.
Desde la época de la Grecia
clásica existía el uso de la retórica como forma de influir a los demás.
emitiendo información persuasiva en las frases, las personas podrían ser
manipuladas por el lenguaje que usan. si se escuchan ciertas piezas de
información situadas de forma estratégica se podía persuadir a las personas de
una forma u otra (quizá sin saberlo).
Basándose en los hallazgos
experimentales en psicología social y la forma en la que procesamos la
información, la efectividad de la percepción subliminal ha sido examinada
continuamente a lo largo de los años. los mensajes subliminales y el control
mental siguen siendo analizados para determinar si es capaz de hacer lo que
pretende en la gente.
Al final de los años 50, hubo una
gran preocupación pública cuando james vicary afirmó que había incrementado sus
ventas de coca cola y palomitas en el cine de nueva jersey, exponiendo al
público con mensajes de milésimas de segundo que decía “beba coca cola” y “come
palomitas” durante las películas. Esto resultó ser un bulo, y otros intentos de
conseguir los resultados que Vicary supuestamente encontró, replicando el
experimento, resultaron no tener ningún éxito. Es decir, cuando investigadores
independientes intentaron persuadir a los espectadores de cine para que
hicieran algo (llamaran por teléfono o compraran coca cola o palomitas), estos
no lo hicieron, tal como cuenta Antoni Pratkanis en su artículo.
Aun así, todavía hay muchas
personas que creen que la persuasión y percepción subliminal tiene mayores
consecuencias de las que realmente tiene. Aunque la percepción subliminal
existe, la investigación ha mostrado que los efectos tienden a ser pequeños y a
corto plazo. No hay ninguna razón científica para creer que puede cambiar la
conducta del consumidor sustancialmente.
El que distintos mecanismos de la
mente perciban la realidad de formas diferentes (mente consciente e
inconsciente) no significa que los mensajes subliminales tengan una influencia
mayor en nuestra conducta que el que alguien nos pregunte si nos apetecen
palomitas.
El Rearme Ético de la Prensa
El periodismo vive hoy una
mutación sin precedentes. El trabajo de los periodistas es más rápido, está
sometido a numerosas limitaciones y es muchísimo más complejo. los medios
informativos se han percatado, a pesar suyo, de que la revolución de la
información ha resultado ser una espada de doble filo, pese a todas sus
virtudes liberadoras.
Actualmente, es posible enviar en
unos segundos un artículo completo al otro extremo del mundo y la comunicación
puede crear comunidades más sólidas, informadas y comprometidas. Sin embargo,
los modelos económicos que antes permitían retribuir a los periodistas se han
quebrado, en muchos casos de modo irreparable.
El dinero con el que se
financiaba el periodismo de interés público se ha evaporado y las salas de
redacción luchan denodadamente por mantener sus principios éticos. Esto hace
que hayan cobrado mucha más importancia las irregularidades de la prensa que
venimos denunciando desde siempre: información sesgada políticamente,
influencia indebida de los medios empresariales, conflictos de intereses y
difusión de prejuicios.
En los últimos 15 años el
periodismo de información ha decaído espectacularmente debido a que las
tecnologías han transformado de arriba abajo los modos de comunicación de la
gente y el funcionamiento de los medios informativos. Hoy en día, la mayoría de
nosotros buscamos las noticias en los teléfonos móviles y las plataformas en
línea, que se han enriquecido explotando los datos personales de los internautas
y captando la publicidad lucrativa que alimentaba a los medios de información
tradicionales.
Ganarse la Confianza del Público.
Esta fidelidad a la ética
profesional tiene un valor inestimable en estos tiempos de transformaciones
sociales que conducen a la cultura mundial de la comunicación a una transición
caótica. defender y promover el periodismo ético es ahora más importante que
nunca, tanto para los profesionales de la prensa como para cualquier ciudadano
que se esfuerce por obtener una información segura y fiable en el futuro.
Las informaciones falsas o
trucadas (“fake news”), la propaganda política y empresarial y los abusos
vergonzosos observados en las plataformas digitales suponen una amenaza para la
democracia y, al mismo tiempo, abren nuevos frentes de combate a los defensores
de la libertad de expresión, los decisores en materia de políticas y los
profesionales de los medios. La ponzoñosa mezcla de las tecnologías digitales
con las costumbres políticas corruptas y la explotación comercial del nuevo
ámbito de la comunicación están creando fracturas por tensión continuada en el
campo más vasto de la información pública.
Consciente de esa situación, la
ejn ha promovido un nuevo debate sobre la necesidad de reconocer que el
periodismo, por el hecho de estar sujeto a unas normas éticas, es esencial para
recobrar la confianza del público.
Hemos comprobado que entre los
profesionales del periodismo no está generalizado el deseo de elaborar un nuevo
código deontológico. En efecto, los valores fundamentales de exactitud,
independencia y tratamiento responsable de la información, que han ido
evolucionando a lo largo de los últimos 150 años, siguen conservando su
pertinencia, incluso en la actual era digital.
Por consiguiente, la ejn estima
que se debe establecer una colaboración con el público de los medios
informativos y los encargados de elaborar las políticas de información, a fin
de persuadirlos de que es necesario fortalecer el periodismo ético y de que
éste puede ser una fuente de inspiración para los nuevos programas de promoción
de una enseñanza básica de la información.
Principios Cardinales.
Actualmente, no son sólo los
periodistas los que deben vigilar su lenguaje y respetar los hechos. Toda
persona que tenga algo que decir en la esfera de la información pública debería
comportarse con comedimiento y sentido de la ética.
La EJN sostiene que los valores
éticos del periodismo –información conforme a los hechos, humanidad y respeto
por los demás, transparencia y reconocimiento de los eventuales errores–
constituyen principios cardinales por los que deberíamos guiarnos todos,
incluidos los usuarios de las redes sociales y los que practican el periodismo
ciudadano. No obstante, la adopción de esos principios no tiene que ser
impuesta por la ley, sino voluntaria.
Preocupados por los abusos y las
noticias falsas en línea, algunos gobiernos –incluso de países democráticos–
han amenazado con multar a las empresas de servicios tecnológicos que no tomen
medidas para suprimir las informaciones malintencionadas y nocivas publicadas
en sus plataformas digitales. esto supondría limitar la legítima libertad de
opinión y discrepancia. Sin embargo, es probable que no tomen medidas para
suprimir las informaciones malintencionadas y nocivas publicadas en sus plataformas
digitales. Esto supondría limitar la legítima libertad de opinión y
discrepancia. Sin embargo, es probable que esa limitación se vaya a imponer
cada vez más a menudo, a no ser que las empresas se decidan a adoptar
principios éticos de comunicación.
El problema es que los gigantes
tecnológicos que dominan el espacio público de la información, como Google,
Facebook, Amazon y Twitter, difunden informaciones en un entorno exento de
valores. Además, a diferencia del periodismo profesional, no dan ninguna prioridad
a la información en cuanto bien público. Su marketing pone en pie de igualdad
el periodismo con cualquier otra información, aun cuando ésta sea
malintencionada o injuriosa. al principles
El Autocontrol Deontológico de la Información
La deontología profesional
periodística es un orden normativo que afecta a la actividad periodística. Está
formado por un conjunto de normas o principios generales que, en determinadas
circunstancias, se sienten como obligatorias. también desarrollan esta función
reguladora, entre otros, el derecho y la moral.
Más concretamente, podría decirse
que un código deontológico es un conjunto de normas específicas de la profesión
que pretenden regular el actuar profesional de un informador en el ámbito
periodístico. Están basadas en dos principios básicos: la responsabilidad
social y la veracidad informativa. además, exigen del corresponsal un continuo
reciclaje y autoperfeccionamiento profesional.
Otra definición de deontología
alude a "un conjunto sistemático de normas mínimas que un grupo
profesional determinado establece y que refleja una concepción ética común
mayoritaria de sus miembros. Es como una objetivación de los distintos
conceptos ético-profesionales subjetivos, que estarán más o menos de acuerdo con
su entorno social. para que tenga vigencia no puede oponerse a las concepciones
éticas individuales".
Existen polémicas y controversias
en torno a la idea de si el periodismo es o no una profesión. hay quien
sostiene que se trata de un oficio. Esta discusión ha estado siempre presente
y, en la actualidad, con la intrusión de muchas personas ajenas al periodismo y
sin una titulación propia, se ha avivado. pero, a efectos teóricos, esta
discusión resulta irrelevante.
Es preciso que el periodista
sienta la necesidad moral de realizar el trabajo de acuerdo a unos requisitos
de honestidad intelectual fuera de toda razonable sospecha; es aquí cuando
surge la necesidad personal de acudir a los principios éticos más unánimes de
los códigos deontológicos de la profesión:
El código deontológico de la
profesión se define como “normas voluntarias de conducta” que señalan “cuál
debe ser el camino correcto en la profesión” (Villanueva, Ernesto). Uno de los
valores es el ya mencionado de “honestidad profesional en cuanto a la
objetividad. Empezando a enumerar principios éticos generales, insistimos
también en el grupo derivado de la demanda de libertad de opinión contra la
misión del estado de proteger tanto a la privacidad como a lo público - estos
son los principios menos morales y más interesados -. y por último los que se
centran en la talla moral y la responsabilidad social de la figura del
periodista.
Si la deontología solo se
justifica mediante la utilidad legal y a una fachada ética -ornamental- solo
queda la salida del cinismo o de la resignación. es más, el periodista tendría
que renunciar, por la imposibilidad de la lucha, a su ética personal primero, y
participar en el doble juego de aceptar la autoridad del libro de estilo para
defenderse y luego ignorarla cuando la agresividad para escribir la noticia es
necesaria, pero no justa, o también se convertiría en un profesional sin
escrúpulos y es consciente de su mezquindad moral a la que se enfrenta con
cierto sarcasmo y resentimiento.
El problema reside en que la
ética no es lo primordial en la profesión. Antes priman los intereses
económicos de cada medio de comunicación, sus simpatías, su situación de
privilegio en una sociedad informatizada, el propio tratamiento “presentista”
de la actualidad (“noticias de usar y tirar”) y la tecnología. Esto último es
ilustrado en las palabras de wolton: “no hay distancia entre información y
voyeurismo cuando la ideología técnica se impone a la ética de la información”.
César Coca, Doctor en periodismo
por la universidad del país vasco y licenciado en ciencias de la información y
en ciencias políticas y sociología, asume que la implantación de códigos éticos
en los medios de comunicación españoles eran un fenómeno reciente, en 1997, y
todavía no eran muchos los que los tenían. Estos códigos, en sus aspectos
básicos, guardan un notable parecido con otros en vigor en todo occidente, al
regular todo lo relativo a la intimidad, el honor, la relación con la fuente
periodística y la incompatibilidad de algunas actividades con la función
informativa. No obstante, quedaban notables lagunas en cuanto a quién está
encargado de hacer cumplir esos códigos así como la sanción para quien los
vulnere. También había sensibles diferencias en algunos aspectos concretos si
se comparan los relativos a los medios escritos con los de los audiovisuales.
La Deontología Periodística en el Ámbito de la UNESCO
Las normas deontológicas para los
periodistas estructuran sus principios éticos en el ejercicio de su profesión.
en ellas están incluidos los derechos y los deberes inherentes a su trabajo
cotidiano.
Para consolidar estas normas en
el ámbito mundial, la UNESCO aprobó en su conferencia general de 1983, los
principios internacionales de ética profesional del periodismo, es el primer
documento que hace la declaración más importante sobre el estatuto del
periodista y cuáles son los derechos y los deberes a los que tienen que
someterse.
Aunque estos principios de la
UNESCO no corresponden a una recomendación, ni una resolución, sirven para
orientar, fundamentar e inspirar los códigos nacionales y regionales de ética.
Se estructura en 10 enunciados de
distinta naturaleza que recorre los deberes, los valores a defender y sus
derechos.
I. El derecho del pueblo a una
información verídica: el pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una
imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa,
y de expresarse libremente a través de los diversos medios de difusión de la
cultura y la comunicación.
II. Adhesión del periodista a la
realidad objetiva: la tarea primordial del periodista es la de servir el
derecho a una información verídica y auténtica.
III. La responsabilidad social
del periodista: el periodista es responsable no sólo frente a los que dominan
los medios de comunicación, sino, en último énfasis, frente al gran público,
tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales.
IV. La integridad profesional del
periodista: el periodista tiene el derecho de abstenerse a trabajar en contra
de sus convicciones, así como de revelar sus fuentes. Por otro lado, el
periodista no podrá recibir ningún tipo de remuneración ilícita ni podrá
promover intereses personales que sean contrarios al bien común de la sociedad.
V. Acceso y participación del
público: el carácter de la profesión exige, por otra parte, que el periodista
favorezca el acceso del público a la información y la participación del público
en los medios, lo cual incluye la obligación de la corrección o la
rectificación y el derecho de respuesta.
VI. Respeto de la vida privada y
de la dignidad del hombre: el respeto del derecho de las personas a la vida
privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del
derecho internacional y nacional.
VII. Respeto del interés público:
las normas profesionales del periodista prescriben el respeto total de la
comunidad nacional.
VIII. Respeto de los valores
universales y la diversidad de las culturas: el verdadero periodista defiende
los valores universales del humanismo.
IX. La eliminación de la guerra y
otros grandes males que afectan a la humanidad está confrontada: aparte de su
labor meramente profesional, el periodista nunca debe hacer apología del
terrorismo, a favor de la guerra o de una carrera armamentística. El
periodista, a diferencia de otras profesiones, tiene un compromiso ético que
cumplir, así como también la responsabilidad y la satisfacción de contribuir a
la eliminación de la ignorancia y a promover la igualdad entre todos los
pueblos e individuos sin distinción de raza, sexo, religión.
X. Promoción de un nuevo orden de
información y de comunicación mundial. El periodista tiene el deber de promover
el proceso de democratización de las relaciones internacionales en el campo de
la información, fomentando relaciones pacíficas entre los estados y la gente.
El código Deontológico del
Periodista y los Principios Internacionales de Ética de la UNESCO
El código deontológico
periodístico es un documento que recopila los fundamentos que regulan el
comportamiento del periodista para mejorar el tratamiento informativo y en él
se incluye lo siguiente:
* El respeto a la verdad.
* Estar abierto a la
investigación de los hechos.
* Perseguir la objetividad,
aunque se sepa inaccesible.
* Contrastar los datos con
cuantas fuentes periodísticas sean precisas.
* Diferenciar con claridad entre
información y opinión.
* Enfrentar, cuando existan, las
versiones sobre un hecho.
* Respeto a la presunción de
inocencia.
* Rectificación de las informaciones
erróneas.
Tema: 6.8.7 Crisis de la Verdad
Informativa
Los valores y los criterios del
ejercicio del periodismo en situaciones de crisis no pueden estar divorciados
de los principios filosóficos con los que se concibe esta profesión en situaciones
de "estabilidad". En otras palabras, creo que la responsabilidad, la
ética y la manera de entender el rol de la prensa debe trascender las
coyunturas y erigirse en el patrón que guía nuestra actuación en toda
circunstancia histórica. No hay -o no debiera haber- un periodismo para la
crisis y otro para la normalidad. Deberíamos estar preparados, para la
eclosión, en cualquier momento y de la manera menos pensada, de un sismo que
amenace los cimientos de nuestra profesión, e intentar aplicar allí los parámetros
que nos guían en la tarea cotidiana."
"Las crisis tienen una
dinámica propia, y el delicadísimo rol de los medios tiene que ver con reflejar
esa dinámica sin pretender alterarla, acelerarla o detenerla. Esto no significa
que nos convirtamos en meros transmisores de datos. Somos medios, tenemos una
base filosófica que implica principios, valores, convicciones, una ética y un
estilo. Todo ese bagaje configura nuestra personalidad, un prisma que no debe
distorsionar, pero que nos posiciona y nos ayuda a observar la realidad. Nos da
una mirada con la que nuestro público -tácita o explícitamente- se siente
identificado. Es difícil describir un intangible que se vincula con el contrato
implícito que establece el público con sus medios. En nuestro caso se asienta
en valores como la convicción democrática, la defensa de las instituciones, el
rechazo a personalismos y desvíos autoritarios, la defensa de la identidad y el
espacio nacional en los diversos aspectos de la vida social, política y
económica, el progreso social y el desarrollo productivo, el resguardo de las
funciones básicas del estado (educación, seguridad, salud), etc.
Las crisis no deben hacernos
desechar ese contrato. Ante acontecimientos de gravedad extrema, donde resultan
afectados derechos como la propia vida y hay señales de desintegración social e
institucional, es imprescindible que los medios no traicionen su espíritu y su
mirada. Una mirada que debe ser objetiva y plural pero no insípida, en el
sentido de estar impregnada por los grandes valores que nos inspiran. Teniendo
cuidado en no cruzar el límite (a veces delgado y difuso) que separa el
informar de otros roles, como el de movilizar, potenciar conflictos o incluso
ser instrumentos de propaganda sectorial. Pecaríamos de ingenuos si no
reconociéramos el efecto que la difusión mediática de acontecimientos sociales
puede tener en términos de consensos, de empatías, de toma de posición por
parte de sectores de la ciudadanía, pero debemos trabajar para evitar erigirnos
en manipuladores de esas conductas.
En los momentos más difíciles de
la última crisis argentina, este rol era puesto a prueba cotidianamente. eran
tantos y tan simultáneos los conflictos que la distancia y el equilibrio
necesarios para entenderlos y relatarlos se hacían difíciles de lograr, pero
por otro lado, la crisis era palpable en la vida cotidiana de cada argentino y
esa fue la óptica que elegimos para centrar nuestras coberturas. tratando de no
perder "la sensación térmica" de la ciudadanía, aunque sin caer en
especulaciones más ligadas al marketing que al periodismo. sin dejarnos guiar
por criterios espasmódicos o coyunturales. siendo críticos. indagando el fondo
y no la mera superficie de los fenómenos.
Por ello es importante utilizar
criterios como sensibilidad periodística, intuición, y observación racional,
así como las herramientas de investigación disponibles, para tratar de reflejar
los grandes consensos de la sociedad, cuidando, por ejemplo, de no confundir
situaciones direccionadas con fenómenos espontáneos ni posturas sectoriales con
reclamos universales. Pero, reitero, lo fundamental es el criterio subyacente:
esto es, desentrañar las demandas y preocupaciones de largo plazo, dotar al
debate de profundidad y horizonte. y hacerlo manteniendo la óptica y valores de
los que estamos convencidos."
"La responsabilidad y el
equilibrio son dos valores que resultan críticos siempre, y más en una
situación de anormalidad institucional. Los medios de fuerte predicamento
social, aquellos que encarnan una voz de referencia en sus países, cumplen un
rol muy sensible en estas situaciones de emergencia porque son observados a la
vez como guías por el resto de la prensa y la sociedad. No son outsiders.
Cuando lo que está en juego es la subsistencia misma de las instituciones, cuando
una sociedad se encuentra casi al punto de la disgregación o la guerra civil,
los medios deben estar a la altura de la circunstancias.
Lo que implica, en primer
término, informar con rigor y seriedad. Nosotros, por ejemplo, a mediados de
2002, mostramos, a través de un fuerte documento fotográfico, cómo una orden de
represión policial había terminado con la vida de dos manifestantes en
Avellaneda, en las afueras de Buenos Aires. Ese hecho, de fortísima dimensión
social, fue el desencadenante de que se acelerara el proceso eleccionario que
culminó en mayo pasado. Pero al mismo tiempo, esa responsabilidad implica ser
muy cuidadosos en no apelar a consignas estériles, vacías de contenido o
directamente violentas."
"En las crisis también debe
potenciarse nuestro papel en la defensa de los intereses de la ciudadanía. Este
es otro de los roles básicos del periodismo, que adquiere una exposición mayor
en situaciones de alta conflictividad social, donde los reclamos son múltiples
y muchas veces contradictorios, donde existen daños y perjuicios al por mayor,
y donde se requieren criterios de equidad para saldar los conflictos."
"'Que se vayan todos' fue,
quizás, la consigna más sintética y contundente del clima social que vivió la
Argentina en el 2002. El descreimiento y cuestionamiento generalizados de todas
las instituciones, comenzando por la clase política, expresaban el consenso de
la sociedad. Se produjo una alta fragmentación del tejido social. Este fenómeno
requirió un abordaje múltiple desde los medios de comunicación. Por un lado,
exigió reflejar el fenómeno en toda su dimensión. Y, al mismo tiempo,
desentrañar las diferentes responsabilidades, actuaciones y roles de cada uno
de estos actores. Una prensa comprometida con la configuración histórica,
social e institucional del país, también tiene el deber de favorecer e impulsar
el debate maduro sobre el diagnóstico de la situación, las responsabilidades
que involucra, los aciertos y errores de las políticas que condujeron a la
crisis y los caminos y protagonistas que se abren para abordarla.
La sensación generalizada de
haber llegado a un punto de inflexión, crearon la necesidad de plantear un
modelo de país con consenso social para el futuro. Es aquí donde creo que el
rol de los medios nacionales de trayectoria cobra importancia como uno de los
elementos de articulación de los diversos actores sociales, y como foro de opinión."
"Los medios tampoco fuimos
indemnes a la crisis y creo que esto es una señal saludable, porque habla de
una sociedad cada vez más madura, que nos exige a todas las instituciones, y no
sólo a los poderes públicos, renovar nuestro contrato de representatividad y
confianza.
Creo que ante la falta de
referentes institucionales confiables en la sociedad, los medios de
comunicación se vieron muchas veces "tironeados" a ocupar funciones o
roles para los cuales no están concebidos ni preparados. A partir de la
percepción, por parte de la sociedad, de la falta de respuestas proactivas por
parte del Estado a demandas sociales básicas, así como a la existencia de altos
niveles de corrupción y una creciente impunidad, la gente comenzó a descreer ya
no sólo de los organismos de gobierno, sino de instituciones como la Justicia,
y a intentar canalizar esas demandas sobre los medios de comunicación.
Los riesgos en estos casos son
múltiples. Por un lado, que el periodismo se vea tentado a caer en una suerte
de rol suprainstitucional de receptor de reclamos, a los cuales, obviamente,
está imposibilitado de satisfacer. Por otro, que caiga en la soberbia de
erigirse en juez, en legislador, en gobernante, olvidando que la sociedad no lo
elige para eso sino para ser un puente entre ella misma y sus dirigentes. Para
difundir sus demandas y controlar sus excesos. Ceder a este protagonismo es
nocivo también porque implica el riesgo de la denuncia permanente y
superficial, que no hace más que socavar las instituciones y el mismo medio que
las emite.
Desde el otro extremo, pero
asociado a este, se asoma un riesgo no menos peligroso, que tiene que ver con
la demagogia, el sensacionalismo, la noticia en términos de espectáculo. Detrás
de conceptos como "darle a la gente lo que la gente pide", se esconde
el temor al abordaje maduro, al planteo serio de causas y consecuencias.
Desconoce el deseo genuino del ciudadano de enfrentarse a la verdad, aunque sea
dolorosa. El desafío es animarse a romper los moldes y ofrecer al público una visión
amplia, completa, multidireccional y pluralista de la realidad. Apelar a su
inteligencia y su sentido común. No subestimarlo.
La Verdad del Realismo Informativo
Por realismo se entiende que es
una tendencia estética y artística, fundamentalmente literaria, pictórica y
escultórica, que aspira a la semejanza o la correlación lo más exacta posible
entre las formas de arte y representación, y la realidad misma que las inspira.
Es decir, una tendencia que valora el parecido de una obra de arte para con el
mundo real que representa.
Esta doctrina estética surgió
formalmente en Francia en el siglo xix, bajo la influencia del racionalismo y
la tradición de la ilustración francesa, que privilegiaba el intelecto humano y
el conocimiento de la realidad por encima de las emociones y el mundo
subjetivo.
Sin embargo, pueden hallarse
consideraciones realistas en las formas artísticas de casi todas las épocas,
desde la prehistoria. y en líneas generales, el realismo suele oponerse a otras
formas de arte como el abstraccionismo, el neoclasicismo, el idealismo o, en el
caso específico de la literatura, a las formas subjetivas del romanticismo.
De groso modo, el arte realista
se reconoce, sea cual sea su disciplina, porque procura representar la realidad
de la manera más verosímil posible, prefiriendo las situaciones cotidianas y
descartando lo heroico, a favor de temas más apegados a lo mundano, a lo común.
En muchos sentidos se lo ha pensado como una forma de comprender y criticar las
sociedades contemporáneas al artista, lo cual requiere entre otras cosas de
objetividad.
El abstraccionismo o la fantasía
se han enfrentado a menudo a lo largo de la historia del arte. Así, la
aparición y expansión del romanticismo entre los siglos xviii y xix, un
movimiento opuesto lo que proponía la tradición ilustrada y racionalista de la
Francia de la época, impulsó al mismo tiempo una reacción contraria, que
rechazaría los exotismos a veces mitológicos que cultivaban los románticos
alemanes e ingleses. Esta nueva escuela sería el realismo, y su objetivo sería
la búsqueda del arte en la cotidianidad del ser humano, en los conflictos de
clase propios de la época y de los cambios sociales inspirados por la
revolución francesa de 1789.
Así, el surgimiento del
periodismo, las teorías de auguste comte y la teoría evolucionista de darwin
fueron importantes impulsores de la fe en la razón humana y el progreso de la
civilización a través del adelanto científico. Por ende, el realismo fue mucho
más que una mera reacción estética: fue también la aplicación de la filosofía
positivista al arte, aspirando a hacer del artista un personaje comprometido
con el retrato de su cultura y de su época, que abordara temas hasta entonces
ignorados, sin fantasías escapistas ni ensoñaciones.
Así nacieron muchos realismos,
tales como el realismo socialista, comprometido con la causa política
revolucionaria y la novela social; o el kitchen sink realism, vertiente que
quiso indagar en lo más sucio, feo y corriente de la realidad.
Características del Realismo
El arte realista propone una
mirada centrada en el ser humano y en su existencia cotidiana, dándole la
espalda a los temas mitológicos, religiosos, fantásticos y oníricos,
prefiriendo en cambio la denuncia social y política. Esto condujo a técnicas pictóricas
que aspiraban a la objetividad: la reproducción casi fotográfica de lo
observado, o las largas y minuciosas descripciones literarias que procuraban
agotar lo observable a través de palabras.
Los personajes y las escenas
predilectas del realismo fueron siempre las más mundanas, protagonizadas
generalmente por el pueblo llano, cuando no por las clases desposeídas, que
eran representadas en su mayor fidelidad, asumiendo el arte como un vehículo para
captar la vida real de los de abajo: el campesinado, las nacientes clases
obreras, etc.
Mucho de lo que realismo fue en
pintura, sirvió para el surgimiento posterior del impresionismo, y sus
principios fueron llevados aún más allá por el naturalismo venidero, en sus
numerosas acepciones y vertientes.
El realismo es también un
concepto político que se refiere a la defensa de la monarquía y del poder real
como sistema político para la administración del estado. En este sentido, son
realistas quienes se muestran favorables al establecimiento, conservación o
restauración del poder monárquico.
Yohanny
Desde 6.8.9 hasta 6.8.17
Conceptos básicos relacionados con la ética informativa
Según Capurro (2005), la
definición de ética de la información se remonta aproximadamente a la década de
1970 cuando los equipos de computación comenzaron a utilizarse en el campo de
la información de carácter científico-técnico, surgiendo incógnitas con
respecto al almacenamiento y accesibilidad a documentos generados, localizados
en bases de datos de tipo bibliográficas.
La ética de la información es una
rama de la ética aplicada que se enfoca en aplicaciones web, gestión de la
información, y el uso general de computadoras. Guarda relación con cuestiones
vinculadas a la distribución justa y libre de la información.
En la actualidad la ética de la
información comprende las interrogantes éticas relacionadas con el proceso de
la digitalización, la comunicación de sus resultados y la utilización adecuada
de la información generada. La ética de información trata todo lo relacionado
con el uso y mal uso de la información, tales como, la propiedad intelectual,
acceso a la información libre o restringida, censura, uso de información de las
instituciones gubernamentales, la intimidad y confidencialidad, integridad de
los datos, flujo internacional de información, entre otros. También, la ética
profesional realiza el análisis de cómo se emplean los principios éticos a
nuestras decisiones y acciones como profesionales de la información (Fernández,
2000).
En este mismo orden de ideas, la
ética de la información puede concebirse como una teoría descriptiva y
emancipadora bajo dos perspectivas históricas o sistemáticas, en la primera,
analiza las diferentes estructuras y relaciones de poder que establecen la
actividad informativa en las diversa culturas y épocas, mientras que en la
segunda trata la crítica al proceso de relaciones morales en el campo de la
información, albergando los aspectos individuales, colectivos y universales
(Capurro, 2005).
Según el Colegio Dominicano de
Periodistas, el código deontológico del periodista dominicano lo procura un
acercamiento al Código de Honor Profesional para los Periodistas, o Código
Internacional de Ética Periodística, aprobado por la UNESCO el 21 de noviembre
de 1983, que insiste en el ejercicio de la libertad de prensa e información.
El Código de Ética del Periodista
Dominicano contiene las normas de conducta requeridas en el ejercicio
profesional en la prensa, la radio, la televisión y en otros medios donde se
procesan informaciones periodísticas.
Según lo manifiesta el mismo Colegio,
queda en manos de los organismos dirigentes del CDP garantizar su aplicación; y
el Tribunal Disciplinario, en función de Tribunal del Honor, tomar las medidas
disciplinarias contempladas y clasificadas en la Ley 10-91 y el Reglamento
Interno de este último organismo.
Los principios que según Floridi
(2000) adopta la ética de la información:
La uniformidad: todo se procesa, se tratan los funcionamientos,
cambios, acciones y eventos como procesos de información, pero el proceso no
será tomado como tal, sino se seleccionará lo más significativo de la
actividad.
La reflexividad de procesos de información: cualquier proceso de
información necesariamente genera y es responsable de la información.
La inevitabilidad de procesos de
información: la ausencia de información también es un proceso de información.
La uniformidad de ser: una entidad es un paquete consistente de
información, que puede nombrarse y la ética trata cada entidad como una entidad
de información.
La uniformidad de agencia: un agente es cualquier entidad, capaz de
definir fenómenos para la producción de información y que puede afectar la
infosfera. No todas las entidades de información son agentes.
La uniformidad de no ser: no ser, es la ausencia o negación de
cualquier información o lo que se denomina entropía de información, esta es una
cantidad específica de desorden, degradación o aleatoriedad en un sistema de
energía productiva de información, es el ruido.
La uniformidad del ambiente: la infosfera es el ambiente constituido
por la totalidad de las entidades, incluyendo los agentes, los procesos, sus
conveniencias y relaciones.
Ética y teorías de la información
La teoría de la información,
también denominada teoría matemática de la comunicación, se centra en el estudio
de la transmisión de datos, su procesamiento y la medición de la información.
Claude Shannon y Warren Weaver,
fueron los autores de esta teoría que se promulgó en 1940. La base de su teoría
queda representada por el emisor y el receptor. Según manifestaron, el mensaje
va del emisor al receptor a través del canal elegido para que se lleve a cabo
ese proceso de comunicación.
Esta teoría se centra
especialmente en investigar y medir la información, además de valorar los
sistemas de comunicación que existen para transmitir de forma óptima esos datos
informativos.
La teoría de la información
permite entender las técnicas de compresión de datos modernas, tanto sin
pérdida como con pérdida, que se usan extensivamente para comprimir vídeo,
audio o ficheros de datos. Permite comprender qué mecanismos podemos usar para
proteger la integridad de los datos cuando se transmiten a través de canales no
ideales, es decir, que presentan cierta cantidad de ruido.
¿Para qué sirve la teoría de la
información?
·
Permite estudiar aspectos destacados en el
proceso informativo. Por ejemplo, los canales de comunicación o la comprensión
de los datos que se transfieren.
·
También trata de reconocer los elementos que
pueden distorsionar o impedir que un mensaje llegue de manera eficaz al
receptor. Hay que tener en cuenta que es indispensable que el receptor pueda
asimilar el contenido que tiene su origen en el emisor.
·
Analiza también la codificación y
descodificación de los mensajes, así como la velocidad en la que se llegan a
transmitir.
·
Tiene como objetivo fundamental determinar la
manera más económica, sencilla y eficaz de transmitir un mensaje sin que nada
lo altere durante el proceso.
Además, la teoría de la
información tiene herramientas que permiten calcular cuál es la capacidad máxima
de un sistema de transmisión y, entre otras cosas, va a predecir que es posible
establecer comunicaciones con un nivel de ruido más grande que la señal que
podamos transmitir.
Componentes de la teoría de la información
Estos son los principales elementos que la componen:
Fuente de información: En este
elemento nos referimos al emisor, a todo aquello que sea capaz de emitir un
mensaje. Existen varios tipos de fuentes, en la teoría de la información
destacan las fuentes aleatorias y estructuradas.
·
Mensaje: Cuando se hace referencia al mensaje
enmarcado dentro de esta teoría, se habla de un paquete de datos que es
transportado a través de un canal.
·
Código: Se trata de una serie de elementos que
se combinan siguiendo una serie de normas y además se pueden interpretar.
·
Información: Desde el punto de vista matemático
y de probabilidad, campo en el que se enmarca esta teoría, la información que
se pretende transmitir a través del mensaje debe ser proporcional a la cantidad
de bits que se necesitan para identificar el mensaje.
·
Ruido: Aquellas causas que impiden que el
mensaje no se desarrolle con normalidad durante el proceso informativo e
impidan que el receptor pueda asimilarlo.
·
Receptor: El encargado de recibir el mensaje.
·
Canal: Se trata del medio por el que se
transmite el mensaje para que llegue de manera eficaz al receptor.
La cláusula de conciencia y el secreto de profesional ética del
periodismo especializado
Según Montserrat Quesada: Por periodismo
especializado entendemos aquel que resulta de la aplicación minuciosa
de la metodología periodística de investigación a los múltiples ámbitos
temáticos que conforman la realidad social, condicionada siempre por el medio
de comunicación que se utilice como canal, para dar respuesta a los intereses y
necesidades de las nuevas audiencias sectoriales. De ahí que la información
periodística especializada permita un triple ámbito de acción: el de los
contenidos, el de los distintos medios y el de las audiencias, pues son capaces
de satisfacer a los usuarios en sus demandas de entretenimiento, por un lado, y
de profundización en el saber, por otro, sea cual sea el soporte elegido para
su difusión.
Según Javier Fernández del Moral:
Es aquella estructura informativa que penetra y analiza la realidad a través de
las distintas especialidades del saber, la coloca en un contexto amplio que favorezca una visión global al
destinatario y elabora un mensaje periodístico que acomoda el código al nivel
de cada audiencia atendiendo a sus intereses y necesidades.
Conforme el Diccionario Jurídico
de Medios de Comunicación la cláusula de conciencia es
definida como el mecanismo legal que les permite a los periodistas negarse al
cumplimiento de tareas que implique una claudicación de sus principios éticos.
Históricamente, esta cláusula
responde al interés de brindar a los profesionales —en el ejercicio de su
actividad— el respeto a sus opiniones, sean políticas, religiosas, morales,
etc. Los orígenes de este instituto se pueden ubicar en Italia en el año1901.
En dicho país, la Corte de Casación ratifica dos sentencias de un tribunal de
Roma que obligaban a indemnizar a periodistas que se vieron forzados a
abandonar sus puestos de trabajo, a raíz de una modificación brusca y radical
de la línea del periódico.
La cláusula de conciencia es un
derecho que se le otorga al profesional de la comunicación en relación de
dependencia, de rescindir el contrato con la empresa o medio de comunicación y
ser indemnizado como si constituyera un despido incausado, en los casos en que
se produzca un cambio sustancial de orientación informativa o línea ideológica,
o se produzca un cambio de dueños en la misma que impliquen la situación
descripta.
Los códigos de ética urgen el
deber del secreto cuando el periodista ha prometido confidencialidad. "(El
periodista) debe respetar todas las confidencias recibidas en el ejercicio de
la profesión." Es un deber del periodista para con sus lectores, darles a
conocer las fuentes de su información, por tanto debe ser renuente a aceptar
pactos de secreto con las fuentes, salvo que la publicación de sus nombres
pueda acarrearles la pérdida de su trabajo, de su integridad o de su vida.
Desde el punto de vista ético el
uso del sigilo debe restringirse a aquellos casos en que el periodista necesita
prometer confidencialidad a una fuente cuya vida o su trabajo estuvieren
amenazados, para tener acceso a una verdad de interés público.
Ética de la investigación mediática
El concepto de "ética
de los medios" se refiere en general a las normas de conducta
adecuados que deben intentar seguir los proveedores y diseminadores de medios
de comunicación. Con la tecnología moderna y la mayor globalización del mundo
actual, hay muchas más ramas de medios de las que existían en tiempos pasados.
Estos nuevos medios de comunicación desencadenan nuevos problemas éticos.
Fuente:
https://economipedia.com/definiciones/teoria-de-la-informacion.html
https://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/Tesis/Human/Salazar_HR/enPDF/Cap1.pdf
https://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/362660/Txsg.pdf?sequence=1
https://ddd.uab.cat/record/20865
https://www.corteidh.or.cr/tablas/r29560.pdf
https://fundaciongabo.org/es/consultorio-etico/consulta/851
http://eticapsicologica.org/index.php/info-investigacion/item/28-secreto-?showall=1
https://economipedia.com/definiciones/publicidad-persuasiva.html
https://es.unesco.org/courier/july-september-2017/periodismo-etico-vuelve-primera-plana
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Deontolog%C3%ADa_profesional_period%C3%ADstica
https://ofar.com.do/al-derecho/persona-familia-al-derecho/los-principios-periodisticos-
declarados-por-la-unesco/
https://grupoclarin.com/institucional/hhm-los-medios-y-la-crisis
https://tiposdearte.com/literatura/tipos/escrita/texto/realismo-social

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